Una vez que llega el arroz al molino, pasa por una serie de máquinas clasificadoras en las que los granos encapsulados en una cáscara no comestible se separan de la basura. Luego el arroz se envía a través de la jornada de procesamiento multifacético.
El arroz burdo pasa por las máquinas que le quitan la cáscara. Lo que queda es un arroz de color café con varias capas de salvado que permanecen alrededor del grano. Los granos de arroz pasan a molienda en donde los granos se rozan entre sí a presión. Esta abrasión elimina la capa de salvado, dejando al descubierto un arroz blanco o “pulido”.
Algunos molinos de Estados Unidos producen arroz precocido (parbolizado), favorecido por aquéllos que buscan un arroz de grano que resulta ser más firme y de fácil separación al cocinarse. El proceso de precocido (parbolizado) consiste en vapor a presión para remojar, evaporar y secar el arroz burdo antes de la molienda. El arroz blanco molido, en su mejor calidad, se integra de granos pulidos, enteros y limpios. Muchos molinos de los Estados Unidos utilizan clasificadoras de láser que detectan granos rotos o descolorados y los separan de los demás granos enteros de arroz.
La tecnología ha permitido que la industria del arroz de los Estados Unidos elabore un producto de alta calidad uniforme. La tecnología que se utiliza entre los productores de arroz de los Estados Unidos es, en parte, responsable de la fama mundial del arroz de los Estados Unidos de ser un arroz de alta calidad. El hecho de que los Estados Unidos es uno de los principales exportadores del arroz es testimonio de su gran aceptación. Un hecho igualmente impresionante es que más del 90% del arroz que se consume en los Estados Unidos se produce internamente.